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jueves, 29 de diciembre de 2011
La danza que busca nuestra identidad
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Danza Emergente en Santiago a Mil.
El sabor de la experiencia
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martes, 10 de agosto de 2010
Pequeño hombrecito: una reflexión sobre la fragilidad

Una obra coreográfica que lleva por título “Pequeño Hombrecito” y que apuesta a develar la intimidad frágil humana es un buen comienzo, pues permite de entrada sumergir al espectador en una atmósfera delicada y llena de fugacidades, que nos remiten a otro tiempo y lugar.
De este modo, Paulina Mellado, construye un sexteto de 3 hombres y 3 mujeres, mediante el que los intérpretes muestran otra faceta de ellos mismos, en el que se logran determinar diferentes personalidades que comienzan a relacionarse con fluidez, con claras referencias a lo femenino y masculino.
En este registro de identidad (y duda) de género, destaca la importancia del vestuario, pues la transformación corporal de las bailarinas Marcela Retamales (a quien alegra ver de vuelta a los escenarios), Macarena Pastor y Andrea Torrejón está dada en el momento que sobre sus vestuarios masculinos de inicio (pantalones de tela y corsé) visten faldones blancos de distinta tela, pero todos excesivamente anchos y largos, que determinan ciertos movimientos característicos del arquetipo femenino.
Los varones, Magnus Rasmussen, Cristián Espejo y Hugo Castillo, por su parte, también juegan con algunas ambigüedades, entre las que destaca el uso de tacones por parte de Rasmussen, prosiguiendo con la gramática marcada del vestuario, quien además destaca por una interesante ejecución, sobresaliente, en relación a sus anteriores trabajos en La Vitrina, pues inquieta y tensiona las relaciones entre los otros intérpretes, dado un registro varonil que contrasta fuertemente con sus atuendos.
La música y el espacio están delicadamente tratados por José Miguel Miranda y Nuri González respectivamente, quienes configuran un entorno frío, pero en definitiva apropiado para lo frágil que contiene.
El trabajo de Mellado es una composición muy bien trabajada, con la dificultad extra de no hacer distinción de escenas, que nos permite ver desde principio a fin un espectáculo que habla de lo mismo, prefiriendo ahondar en su idea, antes que abarcar otros tópicos afines, que probablemente habrían sobrado. Quizá su mayor mérito está en la inteligencia para profundizar sin llegar a lo reiterativo.
Sin embargo, en su lineamiento forzó el trabajo de secuencias complejas, como algunos dúos, que no siempre pudieron ser sostenidos técnicamente, afectando la pulcritud de un trabajo que debió ser perfecto para ser completamente redondo.
Sin embargo, en suma, se logran ver cuerpos que se transforman para moverse con otra densidad a la habitual, hablando de cada pequeño hombrecito o mujercita que habita en sus cuerpos y experiencias de bailarines maduros, lo que se agradece.
Este espectáculo tendrá nuevas funciones en el teatro de la universidad mayor del 11 al 14 de agosto (ver foto)
sábado, 5 de junio de 2010
Pastiche/Festival Movimiento 6/ Teatro Camino
La Residencia Pastiche esta pensado como un experimento coreográfico y como un espacio para la composición y creación coreográfica combinada a nivel latinoamericano. Los tres coreógrafos internacionales invitados a Movimiento 6, se hospedarán durante una semana en la Comunidad Ecológica donde se ubica el Teatro Camino, para ser parte de una experiencia única en la creación coreográfica a nivel nacional.
Cada una de las 3 residencias será realizada por uno de los coreógrafos extranjeros, quien creará parte de una obra “Pastiche” o Cadáver exquisito, al estilo de los surrealistas, en relación a la temática de curatoría: lo natural/lo artificial que se presentará la semana 6 del Festival. Cada uno debe dar como resultado una parte (un tercio) de una obra de aprox. 10, que junto a lo que creen las tres coreógrafos Gustavo Ciríaco (Brasil) Lucía Russo y Carolina Herman (Argentina) dará por resultado una obra Pastiche o Cadáver Exquisito Coreográfico. La obra se mostrará en función doble con la versión de la misma experiencia en la ciudad de Calama- donde se repetirá la Residencia Pastiche- la última semana del Festival.
A través de la curatoría de Constanza Cordovez, el festival movimiento 6 generó una línea editorial con dos temas: Lo Natural/ Lo Artificial para lo cual fueron convocados espectáculos nacionales e internacionales, asunto que es un gran aporte, pues sabemos que es uno de los pocos Festivales en Santiago que intentan generar discusión además de realizar funciones de Danza. Sin embargo a diferencia del año pasado (Los objetos y El cuerpo) creo que los temas escogidos no son propios de los discursos de los artistas, por lo que es curiosa la necesidad de establecer un tema en común cuando no lo hay, forzando que el festival sea temático.
Las Residencias son un formato poco explorado en nuestro país para la construcción de obras con apoyo de alguna institución. Este año movimiento 6 tuvo la generosidad de establecer además de Pastiche (Santiago y Calama) otras dos residencias más que dieron por resultado las obras:"Disposición Natural a la pérdida del orden" de Elizabeth Rodríguez y "De la Belleza" de Andrea Torres Viedma.
En estas circunstancias nace Pastiche, pues los directores (Gustavo Ciríaco, Lucía Russo y Carolina Herman) trabajaron sobre el tema otorgado por el Festival, emprendiendo esta tarea que sería parte de un total. El espectador se enfrenta a una función doble: la primera con bailarines, actores y algunos aficionados a la danza de Calama y luego la conformada por bailarines profesionales de Santiago, lo cual sin duda que es un riesgo, pues es ver en escena los mismos preceptos dos veces, a pesar de que sirve para establecer comparaciones de un mismo trabajo en distintos cuerpos e imaginarios.
Pastiche Calama: entrega la ingenuidad de cuerpos no tan cercanos a la danza contemporánea, afectados completamente por su geografía las tres partes son definidas y no presuponen un orden lógico (es extraño que sea el mismo orden para el de Santiago). Lo más recordado: el trabajo con la tierra, sus cuerpos en algunos casos poco entrenados y sin embargo con mucha entrega y concentración buscando este nuevo lenguaje. Los textos simples y cotidianos explicando quienes son. El camino de ropa que van dejando antes de pasar al cuadro de atrás de negro.
Pastiche Santiago: Somos invitados cordialmente a presenciar este espectáculo por Betania González, quien deja ver sus dotes cómicos una vez más, siendo atractivo su trabajo (Calzón Pileta- For Sale). Nos enfrentamos a una estructura bastante similar a la anterior con cuerpos que saben sus límites y posibilidades. Sin embargo, (sobre todo la primera parte) se vuelve desordenada y con atisbos a asuntos concretos sin profundizar: como es el terremoto. Luego cuesta desprenderse del referente anterior que, aunque más precario, era más tranquilo, con más momentos y espacios para escucharse. Sin duda que se ven nuevas voces de creadores y bailarines jóvenes, que es necesario conocer, apoyar y difundir, pero aun, se ven necesidades por aparecer y no contribuir a la totalidad. En ese sentido destaco el trabajo de Tamara Chávez quien con mucha habilidad espacial compone y elabora desde el colectivo. También es destacable que la estructura fue armada en tres semanas (una para cada coreógrafo), asunto que sin duda deja ver que fue un laboratorio exitoso pues los intérpretes respondieron y generaron una obra a partir de estas nuevas premisas. No vi que los coreógrafos siguieran tan fervientemente la idea de lo artificial y lo natural como punto de partida lo que me parece lógico y por otro lado y me afirma que imponer un tema de investigación no es buena idea, no por ser cómodo e insistir en lo conocido, si no que es necesario aprender lo ya investigado.
Con la buena intención de educar público existen los "diálogos de percepción", que son espacios de conversación después que la obra termina con los artistas involucrados. Desde mi punto de vista esta es una manera de volver las funciones educativas y no una experiencia artística que guardar en la cajita de recuerdos buenos, instancia que evita irse con el gusto de la primera impresión de una obra. Ciertamente que no estamos obligados a quedarnos, pero creo que es una práctica que se está instaurando y que me complica, pues como creadora es muy difícil enfrentarse después de una función (quizás el momento de más fragilidad de un artista) a comentarios o preguntas que a veces no tienen una respuesta lógica y como público me gusta la magia del momento de después de no hablar nada y sentir un rato un resumen en tu cabeza de lo que acabas de presenciar. La discusión y análisis de la percepción de una obra son necesarios e interesantes (más en nuestro país), pero yo propongo que no sean después de la función.
Lo fantástico es que Movimiento 6 sigue creciendo, a pesar de la dificultad de su locación, que apuesta a la descentralización de las actividades y a desconectarse de los espacios comunes para la danza, volviéndose un espacio neutro con mucha calidez. Este año afortunadamente vi algunas funciones llenas y con público no solo constituido por los mismos que generamos danza, lo que es un gran paso dado por los gestores y productores de este proyecto.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Las Pésimas y el juego con las expectativas
El trayecto de las obras de Francisca Sazie: (Zero, T3ercera persona (Intruso), Anatomía de la Felicidad y Asado) ha ido dirigiéndose hacia la experimentación escénica, utilizando cada vez menos estructuras rígidas y movimientos danzados. Sin embargo en Asado (la última obra antes de Las Pésimas) aun había una impronta del cuerpo y una necesidad de construir desde ahí. Lo que ha sido abandonado en esta nueva creación.
En Las Pésimas nos enfrentamos a un concierto de rock "pésimo", pues las voces de Sazie y Vicuña resultan desafinadas, ininteligibles y bajas. La pregunta que nos ronda todo el tiempo es si hay una intención irónica o de burla, o bien un intento (trunco) por desafiar lo pésimo, con la franca intención de que "la banda" cante y toque para aportar a la veracidad de la ficción.
Los King Kong del Ritmo (¿por qué ese nombre, que no va con el glamour de la propuesta?), en cambio se notan más avezados, con una música interesante y aportando un soporte escénico indispensable para la obra. Muy bien el liderazgo de José Miguel Candela, bien las interpretaciones de Francisco Albornoz, Diego Noguera y Pato Pinto (un hallazgo por su voz en la interpretación de la cumbia y en la canción final, donde entrega ironía y frescura al espectáculo) y fantástica Annie Murath, quien a pesar de haber entrado inicialmete como profesora de canto al proyecto y ser la más invisible de la obra en su difusión, cumple un rol determinante en la puesta en escena, pues es ella quien genera la tensión que permite proyectar al público la idea de ficción y la crítica implícita a la deshumanización del arte y los artistas.
Aplaudo la valentía de estas artistas por aventurarse en un área distinta y por haber concebido un extraño espectáculo, el que sugiere cosas muy interesantes, pero al que también le falta mayor madurez. Me encantaría que estuviéramos más acostumbrados a estos experimentos/atrevimientos, pues en la medida que existan también se va innovando y generando nuevos discursos.
¡Good save The Worst Girls!
Ficha técnica
www.laspesimas.cl
http://www.myspace.com/laspesimas
miércoles, 1 de julio de 2009
cosas de familia

Daniela Marini conoció a Nelson Áviles hace 16 años, pero la compañía La Vitrina ya existía desde antes. Ella se incorporó como muchas otras estudiantes de la carrera de danza de la Universidad de Chile, comenzando también una historia de amor.
La Vitrina tiene el valor de mantenerse productiva y viva a pesar del tiempo y de los diferentes elencos que han pertenecido a ella. En este momento tienen una sala que –a pesar de ser compartida con una bodega de alimentos– les permite funcionar como compañía estable.
He seguido bastante a esta compañía, pues sus constantes obras son parte de la historia de la danza en Chile. He intentado ir a verlos siempre, pero no veía bailar a Nelson desde antes del '93 (ver último párrafo post: escarbar) y me impresionó, pues como Daniela está embarazada de 8 meses el movimiento de la obra se sostuvo por él, asunto que inyectaba una especie de novedad antigua que era muy bella. Su danza era concentrada y profunda, sus brazos amplios y lineales, mientras Daniela mantenía la dulzura con movimientos suaves, cuidados, tranquilos y cómodos.
Fue interesante también como ellos nos hacían aproximarnos a sus vidas a través de los objetos. Todo lo que estaba en el espacio correspondía a cosas de su casa, a excepción quizá de algunos juguetes. Después de una compilación de gestos, movimientos y extractos de sus obras anteriores, hubo una escena muy significativa en donde a través de una cuerda se simuló –según yo– un espacio uterino lleno de pelotas de pool. Daniela flotaba en el suelo e intentaba explicar cómo comenzaron a dejar de ser dos y hacer familia.
Sin embargo, entrar a un espacio de ficción, como es ir a ver una obra a un lugar determinado, para mí es un ritual que saboreo, y está vez no tuve esa sensación. Los dos bailarines hacían entrar a la gente como si entraramos a su casa. Lo curioso es que estaban vestidos iguales (como esas parejas que salen a correr con el mismo buzo) y comenzaron la obra conversando con los asistentes de manera muy normal... el quiebre de la ficción me desorientó, pues si realmente fuera todo normal no habríamos estado sentados mirando de la manera convencional (como espectadores).
La obra transcurrió interrumpida por diferentes textos que explicaron demasiado acerca de sus vidas. Creo que a pesar de que evidentemente siguen habiendo secretos, who cares!, no nos interesan los detalles y sabemos bien que la danza puede expresar grandes sentimientos sin ser directa, asunto que permitiría expresar ideas sin exponerse de esa manera, pues la obra no instala al público en la idea de voyeur, al contrario, ellos saben y conducen lo que nos quieren mostrar de sus vidas.
A pesar de estas diferencias que mantengo, la obra se puede seguir con claridad y hay momentos de mucha sensibilidad que da muestra de la comunicación y de la capacidad que han tenido estos creadores de aunar sus ideas en pro de un proyecto mayor. La Vitrina, además ha propiciado la realización constante de talleres de técnica e investigación, como también la creación de obras de sus integrantes, facilitándoles el espacio para trabajar y presentar sus obras, lo que es de un gran valor dadas las precarias condiciones en que los bailarines debemos ejercer nuestra profesión normalmente.
martes, 16 de junio de 2009
Ejercicios Performáticos
Javiera Peón-Veiga
Psicóloga bailarina y coreógrafa titulada en la London Contemporary Dance School, The Place, con especialización en investigación coreográfica en Francia en el CNDC (Centro Nacional de danza contemporánea) de Angers dirigido por Emannëlle Huyhn y CICC (Centro de investigación y composición coreográficas) dirigido por Myriam Gourfink. Se forma bajo la influencia de Lisa Nelson, Susan Klein, Joao Fiadeiro, Robert Steijn y Frans Poelstra Jeremy Nelson, Loïc Touzé, Myriam Gourfink, Isabelle Ginot, David Zambrano, entre otros. Desarrolla y presenta su trabajo coreográfico en Europa particularmente ene Francia, Inglaterra España y recientemente en Chile. El 2008 es becada con una residencia artística en la Cité Internationale des Arts de Paris. Actualmente colabora con otros artistas, dirige sus propios proyectos y da clases de danza.

Javiera invita a 8 personas (yo incluida) a participar en su experimento-proyecto en curso, que comenzó a formular en Francia (el año pasado) y que retoma y testea con nuevos intérpretes. Ella nos invita a participar diciéndonos que sólo debemos seguir ciertas reglas muy simples, instrucciones que nos dará el mismo día de la muestra, pues la idea es que no haya preparación y que cada uno responda en el momento. El día de la muestra ella nos reunió y nos explicó que hay varios textos con instrucciones en el suelo y que cada uno debía interpretarlas con el cuerpo, en una cierta cantidad de tiempo (medida por ella con cronómetro) para luego pasar a otro texto (el de al lado), previamente ejecutado por otro intérprete. A Javiera le interesa "investigar más que nada sobre el fenómeno de la traducción de cada intérprete y ver ese proceso, ver la diferencia interpretativa, observar la individualidad que tiene que ver con leer y hacer, leer y hacer, leer y hacer, algo muy mecánico y funcional".
Como parte de los 8 convocados, puedo hablar desde mi experiencia en el trabajo, pues ni siquiera pude observar que hacían los demás, sólo percibirlos de reojo mientras intentaba hacer lo que se me pedía. algunas de las consignas a seguir tenían relación con utilizar la voz, cantar, hablar o simplemente reírse, y creo que para mí eran las más difíciles de abordar por el pudor de enfrentar al público de manera tan expuesta. Los textos relativos al movimiento tenían también encrucijadas que evitaban la respuesta rápida (por lo menos para mí). La sensación de que había antes alguien que hacía lo que me tocaría, me producía curiosidad y finalmente mi ejecución igual estaba teñida por la atención de lo que ocurría a mi lado sin poder verlo con claridad. Tuve en todo momento la sensación también de urgencia, pues el tiempo era reducido y debía cumplir la misión, lo que me producía cierta frustración al pasar por cada etapa.
Creo que debe haberse visto muy caótico al principio, pero que finalmente el público pudo seguir con claridad las distintas interpretaciones de lo mismo, pues no cabe duda que deben haber habido diferencias en cuanto a la exposición frente a lo desconocido y como cada uno solucionaba las encrucijadas de los texto.
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Kata Mella:
Artista escénica y bailarina. Realiza estudios de literatura y estética en la Universidad Católica de Chile. Reside en europa donde realiza su formación de danza performance en la Universidad de danza performance, de la Universidad Hogeschool von de Kunsten en Amsterdam Holanda. Es becada por la comisión de la unión europea para la realizacion de estudios de danza contemporánea y coreografía en la escuela de danza PARTS en Bruselas, Bélgica. Produce su trabajo artístico en conjunto con el Teatro Gasthuis en Amsterdam, participando en diversos festivales como The raw festival, Plateux festival y residencias artísticas The round table, The expedition, proyecto auspiciado por De brut, Viena, Les Laboraitoires Paris y Gasthuis Theater. En Chile trabaja como profesora titular de la carrera de danza en la Universidad Mayor.

Kata explicó su trabajo a través de una especie de conferencia en donde leyó detrás de su computador, junto a una planta alumbrada por una lámpara, las reflexiones acerca de la performance y sobre todo su relación con las plantas. A través de fotografías mostró distintos tipos de plantas, sus propiedades y lo que le sugieren. Como ella luego explicó, su acercamiento a ellas tiene que ver con el trabajo de la sanación del cuerpo. Al final de la ejecución, ella realizó una pequeña danza (su excusa, según ella, y el climax de su presentación) haciéndonos parte de la correspondencia que existe entre una planta y el cuerpo humano.
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Luego de las muestras de Kata y Javiera, ellas se entrevistaron mutuamente, juego que terminó siendo un espectáculo performático más, por la manera de responder de cada una en donde podían utilizar diagramas y palabras anotados en una pizarra (también en un tiempo determinado). Las preguntas estuvieron ad hoc a toda la muestra y aclararon más sus puntos de vista. También se dio espacio a que el público formulara sus cuestionamientos. La conversación se desarrolló en un clima de mucha responsabilidad y procurando dar cuenta de la profundidad de los discursos, asunto que quiero destacar por lo poco común en nuestras discusiones entre artistas de danza y que habla bien de esta convocatoria realizada por Act01.
sábado, 30 de mayo de 2009
Más vale ser punky que maricón de playa
foto: sid & nancy (el hábito no hace al monje)Hago cita a esta canción de Siniestro Total para referirme a la última obra de danza que fui a ver: La Carcelaria de la compañía Zanda, pues creo que tomaron al pie de la letra esto de que no hay lugares intermedios (por eso el título de este post) y la obra se desarrolla en una atmósfera forzadamente delirante o histérica (supuestamente punk), lo cual me hace pensar que lo que hay detrás es un feroz miedo a hablar desde la verdad (con esto de evitar de ser maricón de playa).
El ánimo de esta crítica se refiere a la oportunidad que debemos tener los artistas de poder plantear libre y justificadamente las dificultades para leer la propuesta de otros y no tener que callar sin generar diálogo, ni discusión. Espero argumentar bien a continuación haciendo la salvedad de que creo que las obras son puntos de partida y no de llegada, por lo que también quisiera felicitar que grupos jóvenes estén ocupando espacios para experimentar y avanzar en sus propuestas que dentro de todo están bien inspiradas.
Esta obra se basa en el libro "Ser niño guacho en Chile" del historiador Gabriel Salazar. Según La Nación Zanda "observó algunos patrones de conducta que caen en los códigos de la prepotencia, situación de estricta relación con la marginalidad que experimentan unos en relación a otros. 'Este hito histórico nos motiva a iniciar una búsqueda por comprender situaciones experimentadas por el hombre y la mujer chilenos, que den cuentan de la conformación de la identidad nacional, pues creemos que la danza contemporánea se ha alejado de una conexión con el país que habita', comentan".
Si bien es cierto que ellos se afirman en un texto y una lógica consistente, su premisa no parece nacer de ahí. Por ejemplo ¿la prepotencia y la marginalidad tienen un vínculo estricto? lo que nos lleva a preguntarnos ¿a mayor marginalidad, mayor prepotencia? De este modo la violencia se vuelve un precepto y un leimotiv infértil, pues no proviene de una "historia", ni de una "vivencia" ni una "verdad" que se explique en los códigos de la obra. Esto, porque sin tener la necesidad de esperar causa y efecto en las relaciones que se establecían cuando se abordaba la violencia, se descuidaba el que no fuera gratuita, lo que llevaba a una violencia injustificada, que no respondía a la ficción, y, lo que es peor, no hacía mella en quién la recibía.
De este modo, el estruendo acallaba cualquier desarrollo posible, y finalmente el efectismo llevaba a saber que se pasó por una parte, pero sin saber por cuál.
Influenciado por una estética más mexicana y argentina que chilena (lo que está bien, pero que se desdice de lo que ellos mismos declaran), la compañía genera una ficción de una jaula-cárcel que crea una atmósfera cercana a una feria o un circo del siglo XlX. Sin embargo, a mi modo de ver, no llegan a interpretar a quienes quieren interpretar (acercar la danza al país en que se habita), pues este sujeto popular se les escapa al no llegar a mostrar su condición encarcelada ni marginal, aunque un poco sí en lo festivo, que sería el mérito de la obra.
Si no se llega a lo popular, es curioso proponer una renovación y una especie de "movimiento" a seguir, lo que resulta efectista. No hablo de los intérpretes necesariamente, si no de la propuesta que se llena de guiños, pero que se refiere a lo profundo de sentirse encarcelado y marginal.
Esto repercute en las escenas: los cuadros no tienen diferencias sustanciales, salvo porque son anunciados por un video, el que es tal vez lo mejor de la obra por su buena factura al disparar 1.000 imágenes por minuto, de una manera muy atractiva, sintonizando bien con los preceptos de la obra; aparece inconscientemente (espero) un discurso machista -que puede estar emparentedo con la idiosincracia de este país, pero no sólo con sus clases populares-, frente al cual no vi juicio, ni un remecimiento al plantearlo. Todo esto me lleva a pensar que al abordar la vida popular del siglo XlX , se realizó sin el debido respeto y cariño, cayendo en un discurso implícito e indeseado, pero finalmente clasista.
La propuesta tampoco es feísta, por que eso habría entregado un valor estilo "freaks" (de Tod Browning en la foto) al montaje. Por ejemplo, se habría acercado más si se hubiese preferido una gorda cabaretera "real" para la interpretación de la prostituta, pues considero que la bailarina no alcanzó ese registro...También en todo momento veo la danza contemporánea tradicional: todos caen igual, todos sufren igual, todos expresan con sus rostros lo que el cuerpo no puede decir. Esto mezclado con relaciones que no se desarrollan hacia ningún lado, con canciones y estridencias que intentan ilustrar o guiar lo que acontece, sin lograrlo.
Además, me pregunto muchas otras cosas al ver esta obra, como: ¿por qué no instalaron la obra en un teatro circular si ésta está en una jaula-cárcel circular y no hay frente evidente? ¿por qué si están encerrados pueden salir cuando se les ocurre de este encierro? ¿por qué no son rigurosos con la ficción que proponen y hay un computador en escena? ¿por qué intentan a través del video hacer mas clara la "historia" y no son capaces de comunicarla a través de la danza?, ¿qué rol coumplían los hombres en escena (sin contar el músico) además de golpear mujeres? ¿por qué se insiste en la idea de arquetipos (pues, estos sin historia se reducen a esterotipos)?.
Sin embargo, hay que rescatar una escena en la que una de las intérpretes sale de la jaula e interpela al público en inglés, logrando un momento de tensión verdadera, a pesar de que persolalmente me molesta que maltraten al público, pues además es un recurso usado y fácil para tenernos atentos. Aquella bailarina es probablemente la que propone más diferencias en su interpretación y hay un despojo interesantne en su cuerpo.
Creo que ser punk o ácido o crítico merece ser mucho más acusioso y responsable, si no se termina siendo superficial.
viernes, 15 de mayo de 2009
PURO LOMAS ... de Corazón, Lima Perú

La población de Lomas pertenece socioculturalmente, a los niveles C y D y habitan alrededor de 150 personas. La actividad de este distrito se relaciona con un vertedero, que despide pésimo olor y es fuente de infecciones, además alrededor de 35.000 personas viven sin agua potable. www.carabayllo.net
Desde el 2004 dos actrices, Anabelí Pajuelo y Milagros Esquivel comienzan con la Asociación Generarte, estableciendo una escuela artística y humana (Puckllay): " Generarte es una asociación sin fines de lucro que agrupa artistas de diversa trayectoria reunidos para contribuir creativamente a la transformación social. A través del teatro, la danza, la música, el circo y las artes plásticas participamos en la formación de personas y así apuntamos a una sociedad abierta, sensible, justa e integrada".
Este año Daniela A. dirige a 17 adolescentes de la segunda promoción del proyecto Puckllay, los que están acostumbrados al trabajo profesional y los resultados son sorprendentes.
Daniela A. defiende la idea de que no es necesario hacer danza educativa, arte social, si no que el solo hecho de realizar en un proyecto artístico de manera profunda y profesional invita a un cambio en la sociedad.
La Asociación también tiene la delicadeza de permitir que los niños estrenen su obra en uno de los teatros más importantes de Lima, en Miraflores, lo cual lo inserta en el acontecer cultural de la ciudad de Lima.
La iniciativa es fantástica, vea un pequeño video que muestra un extracto y entrevistas a los niños en la siguiente página dirigida solo a niños: www.napa.com.pe
Felicitaciones por la iniciativa de la Asociación Generarte y por supuesto Daniela Álvarez por su trabajo
sábado, 2 de mayo de 2009
Retazos de Memoria

Retazos de Memoria
de Rodrigo Chaverini
Intérpretes: Carmen Aros, Javier Campos, Paola Mora y Jorge Olea.
"Cuatro personas, cuatro edades: un niño, una joven, un adulto, una mujer mayor… Cuatro cuerpos sobre cuatro sillas sentados en la espera constante de algo, donde aparecen los recortes de recuerdos. Mundos infinitos de memorias de un tiempo que muere a cada segundo y otro que vuelve a nacer".
Rodrigo Chaverini es egresado recientemente de la escuela de Danza de la U. ARCIS, fue ganador del II Concurso Internacional de Intérpretes de Danza Contemporánea 2008 de la Escuela de Danza de la Universidad Mayor, premio que obtuvo del jurado y del público, y en honor a estas circunstancias es invitado al Festival Movimiento 6.
Su participación sorprende pues esta vez no baila, si no que prefiere mostrar lo investigado en su trabajo de composición, y participar como director.
La búsqueda coreográfica de R. Chaverini se asocia a las historias de vida de sus intérpretes, los que se diferencian en sexo y edad. Hay cuatro sillas que funcionan como sala de espera de algo que no llega y también funcionan como sillas de confesión, además hay una silla mecedora que no está utilizada completamente, salvo para crear algunas imágenes.
Probablemente hay mucho de lo propuesto que nos vincula al pasado. El lenguaje es directo, pues incluso hay textos, juegos, etc., pero quizás falta revestir toda esa información y no mostrarla tal cual, para poder hacer un discurso menos literal. Creo que también se vuelve un poco reiterativa la espera y contemplación de los cuatro intérpretes.
Es un agrado ver a Jorge Olea, profesor de tantas generaciones de bailarines, en el escenario entregándose con generosidad a lo propuesto y compartiendo junto a Javier Campos, un niño concentrado y ágil que le entrega dulzura a la obra. También es interesante ver a Carmen Aros, pues de abuela tiene bastante poco cuando baila el triller de Michael Jackson o en su trabajo final en la silla. Destaco la fuerza y claridad de Paola Mora quien a mi parecer lleva el tiempo de la obra.
Bajo la óptica Rodrigo Chaverini habría sido más fácil juntarse con sus propios compañeros a armar algo bien danzado, pero prefirió este desafío que a mi parecer aún puede seguir desarrollándose.
Comentario de Sin Testear

Sin Testear
de Francisca Sazie y Cristian Reyes
Música: Patricio Pinto
Intérprete: Francisca Sazie
"Dos directores, diseñador e intérprete se unen para explorar la relación entre el movimiento y el inasible secreto contenido en la imagen. SIN TESTEAR es una investigación en proceso sobre la idea de la representación más allá de lo que ocurre en el escenario, sino más bien, lo que sucede en la mente del espectador".

Esta vez, tengo la fortuna de comentar este video instalación de tres amigos y compañeros de trabajo que admiro mucho en sus áreas y que esta vez juntaron sus talentos para producir un viaje de una factura deliciosa.
El Diseñador Cristian Reyes realiza un video que genera una atmósfera extraña, real y con ciertos toques de animé, que sin tener un guión preconcebido inquieta y sorprende. Este material visual está intervenido por la bailarina y coreógrafa Francisca Sazie, quien a través de pequeños gestos, posturas y movimientos compone este espacio inasible y lo transforma en concreto, su respiración es nerviosa y su cuerpo duda, arranca y se sorprende. La música de Pato Pinto aporta a la tensión de ese mundo que se nos presenta en paralelo a través de ruidos posiblemente relacionables pero confusos y oníricos.
Felicito que Teatro Camino haya apoyado la iniciativa de hacer trabajos más experimentales, pues ellos trabajaron con un sistema de residencia que permitió tener este estreno en el Festival Movimiento 6, obra que difícilmente se habría llevado a cabo si no. Felicito a Cristian Reyes por su inicio en la Dirección, donde creo puede seguir aportando y desarrollándose.
¡Sólo espero que lo puedan continuar para no quedar con gustito a poco!
viernes, 3 de abril de 2009
Comentario Movimiento 6: /_II - INVENTORY

Enfrentarme a estos dos solos complementarios, generó en mí muchos cuestionamientos, pues mi investigación ha estado siempre ligada a objetos concretos, cotidianos y a espacios reconocibles, por lo que ver como generaban un lenguaje a través del imaginario fue revelador. Es quizás de lo que me he alejado por considerarlo un punto de partida recurrente, sin embargo era como si ellas me llevaran al mismo lugar que me interesa sin necesidad de instalarlo.
/_II de Javiera Peón-Veiga
"Este solo investiga la necesidad del cuerpo humano de construir y destruir. En analogía de lo masculino y lo femenino, el cuerpo desafía la vertical y la horizontal construyendo un paisaje dónde situarse, interrogando los cuerpos animados e inanimados. El cuerpo y el espacio se vuelven un paisaje en transformación, un organismo que se autogenera en la lógica del reciclaje".
En el trabajo de Javiera Peón-Veiga, la mecanicidad y la repetición fueron las vías que me vincularon con el movimiento habitual. Sutilmente siempre se llegaba a un gesto repetido, pequeño en alcance y sin clímax, lo que lo asociaba a algo banal, casi inútil.
Sin embargo, la idea de construcción unida a la de destrucción constante, el buen uso de la materialidad: cartón, tierra, cuerdas, madera, plasmaron una lógica de lego que encadenaba siempre hacia algo natural, pero de alguna manera sorpresivo.
Existió una calma en la manipulación de los objetos, claras referencias sexuales de penetración, y un universo compuesto de objetos verticales de diferentes tamaños, dispuestos en un espacio completamente abstracto, pero que se inscribía en lo habitual a través del movimiento.
Mi necesidad de que todo se destruyera, que finalmente todos esos palitos llevaran al caos y desorden, fueron ahogados por un control y contención desafiantes por parte de la intérprete... no se llegó a mi lugar deseado y creo que eso me dejó en un lugar de inquietud fértil e inesperada.
Inventory (Räumung) de Gabriele Reuter (Alemania)
"La puesta en escena convoca gestos y palabras, objetos invisibles que exploran lugares vacíos y esquinas olvidadas, combinando texto y movimiento con filosofías del tiempo y el espacio. Sugestivo, divertido, honesto, este solo es un viaje personal a través de un espacio descampado que desmitifica las preconcepciones de la puesta en escena y problematiza el potencial del espacio como materia".
Otro aspecto destacado de este solo, fue la traducción simultánea realizada por la bailarina Francisca Sazie, quien entró en la dinámica del trabajo y con gran complicidad explicó en español lo que en inglés Gabriele decía. A veces era como un refuerzo bien logrado, pues se entendía lo que la bailarina alemana quería decir, sin entender mucho inglés, pues su gestualidad permitía seguir sus ideas, las que luego eran confirmadas por la traducción de Francisca, produciéndose una réplica muy interesante. Creo que la traducción aportaba a la problemática temporal que ella abordaba en el espacio, pues inevitablemente se reproducía en dos tiempos, un ¿mismo? discurso.
Gabriele proponía un tiempo ágil y se trasladaba por un espacio vacío, como si lo conociera perfectamente, podía hasta tropezarse y saber sus secretos. La música utilizada también transportaba a algo que fue. Era muy encantador verla moverse, con resolución, variando sus direcciones según el espacio imaginario que ella misma construyó y que lograba visualizar verazmente.